03. India: Rostros de las diosas maltratadas en campaña contra la violencia doméstica, causa polémica

Durga, la diosa invencible, llora. Una lágrima negra le escurre por la mejilla derecha y dos golpes le han marcado la cara. Una imagen muy chocante porque para los hinduistas Durga es la personificación de la fuerza: acompañada por un león y portando una espada y un tridente en sus múltiples brazos, muchas veces se le representa venciendo a demonios. Lakshmi, diosa de la abundancia y Saraswati, diosa de la sabiduría, también han sido maltratadas. Posan la primera con su flor de loto, la segunda con su sitar, las dos con golpes en la cara.

Estas son las imágenes que en las últimas semanas se han vuelto virales en Internet y que han creado un escándalo en India. Desde la violación en grupo de la estudiante en Nueva Delhi en diciembre pasado, que creó una ola de indignación, en el país hay mucha efervescencia sobre las cuestiones de género.

“Reza para que nunca llegue este día. Hoy, más del 68% de las mujeres en India son víctimas de la violencia doméstica. Mañana, puede que ninguna mujer pueda librarse. Ni siquiera a las que les rezamos”, dice el poster que fue creado para la ONG Save the Children India para uno de sus programas, “Save our sisters”, contra el trafico de mujeres. Pero ni la ONG ni la agencia que hizo los posters, Taproot, quieren hablar del tema. En su página de internet, incluso la ONG se desvincula de la campaña. “Taproot creó la campaña para Save Our Sisters, pero no ha sido aprobada para representarnos o ser usada en ninguna forma asociada en nosotros. No representa el trabajo para la prevención de tráfico de mujeres y la rehabilitación de las víctimas”, dice en un aviso.

Una fuente que prefiere no ser citada explica el silencio: hay una demanda pendiente al respecto. Las imágenes fueron creadas hace tres años y la campaña fue diseñada para un tiempo específico de unas pocas semanas en ese entonces y sólo en forma de posters. De alguna forma las imágenes, en estilo de los clásicos calendarios hinduistas, se colgaron en la red y han causado revuelo. Por una parte, la agencia de las modelos lanzó una demanda porque el contrato para su uso fue por un tiempo específico, según la fuente.

Por otra parte, a algunos sectores feministas les parece incorrecto que en la campaña se implique que las mujeres deben ser respetadas sólo por igualarlas a las diosas: las mujeres deben ser respetadas por lo que son y punto. Este es precisamente un error del sistema patriarcal: sólo respetar a la madre o a la diosa, cualquiera que no entre en estos parámetros puede ser víctima de abusos, dicen.

En un artículo en la revista Open se va más allá: “No más diosas, por favor. Traigan a las putas”. La autora, Brinda Bose, se pregunta si una prostituta no debería ser también “salvada”, aunque cuestiona también este término de la retórica patriarcal. En su opinión, esta publicidad no hace ningún favor a las mujeres al despojarlas de su individualidad, sexualidad y poder.

La violencia doméstica es de lo más común en India, explica Karminder Kaur, que está encargada de registrar los casos de violencia en Haryana, uno de los Estados considerados más patriarcales. “Los hombres tienen asumido que las mujeres valen menos”. Aunque dice que la mayoría de los casos de violencia en casa no son reportados, por el miedo de la mujer o porque incluso ella cree que merece los golpes o que su marido “le pega porque la quiere”.

Dice que las principales causas de que un marido maltrate a su mujer son: que no les dieron suficiente dote, que no les han dado un hijo varón o que ha encontrado una amante y ya no quiere estar con ella. La semana pasada llegó a su oficina Rekha, una mujer embarazada y con una bebé en brazos. Su marido y el hermano de éste la habían golpeado e intentaron ahorcarla con una soga. Sólo la ayuda de los vecinos logró salvar su vida.

En India estos comportamientos son muchas veces aceptados. En su informe sobre adolescentes de 2012, Unicefencontró que más de la mitad de los adolescentes (el 57% de ellos y el 53% de ellas) encuentran justificable que un marido golpee a su esposa. Rachna Arora, una estudiante de sociología, dice que no le gusta nada la resurgida campaña. “Pero, es muy bueno que siga, a diferentes niveles, el debate sobre la violencia de género”. Con ella están de acuerdo muchos expertos. Falta mucho por hacer. Pero es un buen paso que cada vez más gente se de cuenta de la terrible situación de las mujeres.

Fuente: El País.



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