12. Internacional: Organizaciones médicas de todo el mundo condenan “la estigmatización y discriminación” de la homosexualidad

“La homosexualidad no es una enfermedad; es más bien una estigmatización y discriminación para personas con una orientación bisexual u homosexual, que puede ser peligrosa para la salud”, por lo que las llamadas terapias de “conversión” son “prácticas injustificables, contrarias a la ética, que deben ser denunciadas y sancionadas”, informó medicosypacientes.com.

Así se recoge en la resolución aprobada por la Asamblea General de la Asociación Médica Mundial (AMM), celebrada en Fortaleza (Brasil) en la que participaron representantes de las corporaciones médicas de más de 100 países, entre ellas la Organización Médica Colegial, representada por su presidente, Dr. Juan José Rodríguez Sendín; el coordinador del área Internacional, Dr. José Ramón Huerta, y el vocal nacional de Médicos con Empleo Precario, Dr. Fernando Rivas.

“Esta Declaración es un éxito de los Derechos Humanos y de la razón que evitará, sin duda, muchos sufrimientos”. Así lo ha expresado el Dr. Juan José Rodríguez Sendín quien ha celebrado “el gran consenso alcanzado por los representantes de la organizaciones médicas de tan distintas procedencias” a la hora de aprobar esta declaración.

La AMM ha condenado esta estigmatización y discriminación de la homosexualidad por los peligros que representa para la salud y han expresado su preocupación sobre la persistencia en clasificar a la homosexualidad como una enfermedad y las intenciones de tratarla con procedimientos llamados de “conversión” o “reparación”.

En esta Declaración sobre “Las variaciones de la Sexualidad humana” se pone de manifiesto, en primer lugar, que la investigación científica ha demostrado que la homosexualidad no es una enfermedad, sino una variación normal en la sexualidad humana.

Por ello y en base a estas revisiones científicas, la homosexualidad fue eliminada del manual oficial de diagnóstico de laAsociación Psiquiátrica de Estados Unidos en 1973 y la OMS la eliminó de la ICD en 1990. También la Organización Panamericana de la Salud estipula que “en ninguna de sus manifestaciones individuales, la homosexualidad constituye un trastorno o una enfermedad, por lo que no necesita ninguna cura.”

La resolución deja claro que es responsabilidad de las asociaciones médicas nacionales crear conciencia en la comunidad médica y en la opinión pública que “la homosexualidad es una variación natural, no patológica de la sexualidad humana”.

Las terapias de “conversión” de los homosexuales son prácticas injustificables que deben ser denunciadas

Tras poner de manifiesto que los profesionales de la salud, se ven enfrentados a muchos aspectos de la diversidad humana cuando prestan atención médica, incluidas las diferentes variaciones de la sexualidad humana, la resolución de la AMM recoge que “se debe comunicar claramente que todo tratamiento de personas con orientación bisexual u homosexual no debe enfocarse en la homosexualidad, sino en los efectos que tiene para la salud la estigmatización y discriminación”.

Y añade que “las terapias que aseguran convertir la homosexualidad en una conducta asexual o heterosexual no tienen indicación médica, incluyen métodos cuestionables y deben ser denunciadas como contrarias a la ética”.

Precisa que “la discriminación, estigmatización, rechazo de pares y acoso directos e indirectos siguen teniendo un impacto grave en la salud psicológica y física de la persona con una orientación homosexual y bisexual” y que estas experiencias negativas producen “una mayor prevalencia de depresión, trastornos de ansiedad, mal uso de substancias e intentos e ideas de suicidio”, indicando que la tasa de suicidio en adolescentes y jóvenes con orientación homosexual o bisexual es, en consecuencia, tres veces más alta que la de sus pares.

Para la AMM, esto se puede agravar por los procedimientos de “conversión” o “reparación”, que aseguran que pueden convertir la homosexualidad en un comportamiento asexual o heterosexual y dan la impresión de que la homosexualidad es una enfermedad. “Estos métodos han sido rechazados por muchas organizaciones profesionales por falta de evidencia de su eficacia. No tienen indicación médica y representan una seria amenaza para la salud y los derechos humanos de las personas tratadas”, recoge la declaración.

Por todo lo expuesto, la AMM afirma firmemente que “la homosexualidad no representa una enfermedad, sino una variación normal de la sexualidad humana” y condena “toda forma de estigmatización, penalización y discriminación de las personas en base a su orientación sexual”.

Asimismo, la AMM llama a todos los médicos a “clasificar a las enfermedades físicas y psicológicas en base a los síntomas clínicamente pertinentes, según los criterios de ICD-10, sin consideración de la orientación sexual” y proporcionar terapias conforme a los tratamientos y protocolos reconocidos internacionalmente.

Afirma que los enfoques psiquiátricos y psicoterapéuticos del tratamiento no deben centrarse en la homosexualidad, sino más bien en los conflictos que surgen entre la homosexualidad y las normas y prejuicios religiosos y sociales incorporados.

Finalmente, condena los métodos de “conversión” o “reparación” al considerarlos “violaciones de los derechos humanos” y “prácticas injustificables que deben ser denunciadas y sancionadas con penas” y manifiesta que “no es ético para los médicos participar durante cualquier etapa de estos procedimientos”.

Fuente: AmecoPress



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