14. Guatemala: La Corte de Constitucionalidad anula la sentencia en contra de Ríos Montt

Ríos Montt esquiva la cárcel, al menos de momento. Como muchas víctimas supervivientes de la dictadura temían, las presiones por la anulación de su condena han funcionado. Tres de los cinco magistrados de la Corte Constitucional han votado a favor de la anulación tras analizar una recusación planteada por los abogados defensores, que alegan que el exdictador se quedó sin defensa porque el día 19 de abril su abogado fue expulsado brevemente de la corte después de haber acusado al tribunal de parcialidad.

Con este pronunciamiento queda por tanto sin efecto la sentencia que condenaba a 80 años de prisión al exdictador por genocidio y crímenes contra la humanidad, por la muerte de casi 2.000 indígenas ixil entre 1982 y 1983. Durante la dictadura murieron o desaparecieron 250.000 personas, la mayoría indígenas y civiles, y miles de mujeres fueron víctimas de violencia sexual. Según estableció la propia ONU, el 93% de aquellos crímenes fueron perpetrados por militares y paramilitares.

Ríos Montt ha recibido la noticia de la anulación de su condena desde el hospital militar en el que le ingresaron hace días, tras su primera noche en prisión, por problemas de hipertensión. En breve regresará a su arresto domiciliario.

Golpe devastador

La ONG Amnistía Internacional ha calificado la anulación de “golpe devastador” para las víctimas.

’Las bases legales de este fallo no están claras y tampoco se sabe cómo el tribunal pueda darle al botón de reinicio para volver a la situación en la que nos encontrábamos a mediados de abril’, ha manifestado Sebastián Elgueta, de Amnistía, quien ha añadido que el Constitucional “ha puesto en peligro el derecho a la verdad, a la justicia y a las reparaciones en Guatemala”.

La patronal empresarial había demandado la anulación

La campaña contra el juicio a Ríos Montt ha sido intensa. Durante el proceso hubo presiones que intentaron entorpecer su avance, tal y como han denunciado víctimas y diversos defensores de los derechos humanos. Tras la sentencia, la patronal empresarialcriticó con dureza el juicio contra el exdictador y demandó la anulación de su condena.

Sectores conservadores difamaron e intentaron deslegitimar a impulsores del juicio, como la Premio Nobel de la Paz Rigoberta Menchú, llamándoles “traidores de la paz” y “oenegeros mercenarios” en un documento titulado “Rostros de la infamia”.

El propio presidente del país, Otto Pérez Molina, que ha negado que hubiera genocidio en Guatemala y que se ha visto salpicado por el proceso judicial ya que fue jefe de inteligencia militar en la dictadura, quiso subrayar la semana pasada que la condena contra el exdictador no era definitiva.

Según lo decidido ahora por la Corte Constitucional, deberán repetirse todas las diligencias realizadas dentro del juicio a partir del 19 de abril. En esa fecha ya se había tomado declaración a alrededor de 100 indígenas ixil testigos de las masacres. No tendrán que declarar de nuevo. Sí se repetirán los testimonios tomados a partir de ese momento así como las declaraciones finales de ambas partes.

Con la anulación de la condena a Ríos Montt también se anula la absolución del exdirector de inteligencia durante la dictadura, José Mauricio Rodríguez Sánchez, y otras medidas establecidas por la jueza Yasmín Barrios, como la obligación del Estado de pedir perdón a las víctimas de las masacres.

Contra la impunidad

El genocidio en Guatemala era, hasta el inicio del juicio, una desgarradora injusticia olvidada que sigue marcando el día a día del país, con una mayoría de la población discriminada, sin acceso a cargos públicos, sin igualdad de oportunidades. En una nación caracterizada por la impunidad, lo que parecía imposible ocurrió, pero por poco tiempo. Cuando la jueza Yasmín Barrios dictó sentencia contra Ríos Montt hace poco más de una semana, las víctimas presentes en la sala entonaron este célebre cántico:

Aquí solo queremos ser humanos, comer, reír, enamorarse, vivir, vivir la vida, no morirla”. Y corearon: “Sí hubo genocidio”.

Esa condena ahora anulada fue un primer paso contra la impunidad y hacia la justicia. “Si no se resuelve la impunidad del pasado, se instala la impunidad en el presente”, señalaba Sandino Asturias, coordinador del Centro de Estudios de Guatemala.

Organizaciones defensoras de derechos humanos de todo el mundo acogieron con optimismo el proceso contra el exdictador y siguen de cerca los acontecimientos judiciales. Las víctimas insisten en que la presión social y mediática es clave para el avance de la justicia y de los derechos humanos, en un momento en el que el juicio contra el genocidio ha acaparado la atención internacional.

“No apartéis la vista de Guatemala, por favor”, escribía anoche, tras la anulación de la condena, un joven guatemalteco en las redes sociales. “El dictador se ríe de nuevo de sus víctimas”, lamentaba otro.

Juicio se reanudará en abril del 2014

El juicio contra el general golpista José Efraín Ríos Montt (1982-1983), acusado de genocidio y crímenes de guerra en Guatemala, será reanudado hasta en abril de 2014, anunció el 5 de junio una fuente judicial.

El Tribunal B de Mayor Riesgo, que fue designado por una Sala de Apelaciones para seguir con el proceso, resolvió continuar con el debate oral y público hasta abril de 2014, explicó a periodistas una fuente de esa judicatura.

El argumento del Tribunal es que tiene en agenda al menos 26 juicios que debe resolver antes del caso Ríos Montt, en el que también figura su antiguo director de Inteligencia Militar, el general retirado José Rodríguez.

La continuación del debate oral y público estará dirigido por las juezas Janeth Valdéz (presidenta), Sara Yoc y María Castellanos (vocales).

Los dos militares retirados fueron juzgados por el Tribunal Primero A de Mayor Riesgo integrado por Jazmín Barrios, Patricia Bustamante y Pablo Xitimul, quienes se excusaron de seguir el caso luego de que la Corte de Constitucionalidad (CC), anulara la sentencia que emitieron el pasado 10 de mayo.

Este tribunal encontró culpable de los delitos de genocidio a Ríos Montt y lo condenó a 80 años de prisión, pero absolvió a Rodríguez por falta de pruebas. Sin embargo, ese fallo fue anulado el pasado 20 de mayo por la CC, la máxima instancia jurídica de Guatemala, debido a que los jueces no le dieron trámite a una recusación planteada por Francisco Reyes, uno de los abogados del exdictador, quien alegó una enemistad con Barrios, entre otros asuntos.

Mientras, Francisco Palomo, quien integra también el panel de juristas de los militares retirados, anunció que insistirán ante la CC para que ambos sean beneficiados por una amnistía. Palomo dijo a los periodistas que el argumento está basado en que los tribunales ordinarios no tenían competencia para conocer sin que antes lo resolviera una Sala de la Corte de Apelaciones.

El jurista hizo el anuncio luego de que la Corte Suprema de Justicia (CSJ) les rechazara dos amparos presentados en esa vía.

Según la resolución emitida por la CSJ, la amnistía fue rechazada porque los delitos de genocidio y crímenes de guerra por los que son juzgados Ríos Montt y Rodríguez, están excluidos de la Ley de Reconciliación Nacional de 1986, cuya aplicación reclaman los abogados.

Ríos Montt y Rodríguez son acusados por el Ministerio Público de ser los autores intelectuales del asesinato de 1.771 indígenas ixiles en el departamento noroccidental de Quiché entre 1982 y 1983.

Fuentes: eldiario.es y EFE.



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